Pruebas con la tecnología wearable

24/08/16

En los últimos años la tecnología wearable se ha convertido en el no va más de la tecnología. Cada fabricante, desde el más grande hasta la start-up más pequeña, ha creado todo tipo de dispositivos, desde smartwatches hasta monitores de sueño, entre otros artilugios.Watch 22

La salud y el mantenimiento físico han sido los principales motores que han impulsado las tecnologías wearable. Entre los primeros ejemplos encontramos el módulo Nike+, que podía introducirse en las zapatillas de correr y vincularse a un iPod para proporcionar la función de GPS y de contador de pasos; más recientemente, FitBit, JawBone y muchos otros han creado rastreadores deportivos para el público general combinando unos precios asequibles con un diseño discreto.

Los modestos watches de pulsera, una de las primeras encarnaciones de la tecnología wearable, son un ejemplo perfecto del progreso de la tecnología: desde el reloj analógico tradicional al Apple Watch, podemos afirmar que los tiempos han cambiado sobremanera.

Pero, ¿qué puede hacer por usted un smartwatch? Por nuestra parte, decidimos ponerlo a prueba…

Tras adquirir tres Apple Watch —dos de 42 mm en plata y gris; y uno de 38 mm en oro rosa—, pedimos a nuevo compañeros del sector que participaran en una prueba muy sencilla: llevar el dispositivo durante tres semanas anotando cualquier cambio de comportamiento experimentado así como sus impresiones.

Al principio, los iWatches suscitaron reacciones diversas. Hubo algo de escepticismo por parte de aquellos que se resistían a ver la necesidad de un nuevo dispositivo, en contraposición con quienes querían probar determinadas características del reloj y sentían curiosidad por ver cómo podría cambiar su vida diaria.

watch-pic-3El aspecto del iWatch también fue un tema de debate, en el que la mayoría opinaba que el reloj era demasiado grande y aparatoso y no muy atractivo. Resulta interesante que estas opiniones proviniesen principalmente de aquellas mujeres que habían recibido el mayor de los dos tamaños. Solo uno de los usuarios varones consideró el aspecto del reloj como un problema y, aunque la apariencia del reloj es meramente una cuestión de gusto, se trata sin duda de un factor importante para las tecnologías wearable, que están diseñadas para su uso y quedar del mismo modo que la joyería.  Apple ha reconocido esto en cierto modo comercializando el iWatch en diversos acabados junto con correas en un aparente sinfín de colores y estilos.

Tal y como se ha mencionado previamente, uno de los principales impulsores del mercado de las tecnologías wearable ha sido la salud y el mantenimiento físico, y esta es una de las características que casi todos los compañeros encontraron atractiva. La mayoría de ellos afirmó haberse enganchado a completar los anillos de actividad, algo que les hizo ser más activos que antes. Esta forma de convertir el ejercicio en un juego ha resultado ser efectiva en nuestra pequeña prueba y, según publican los medios de comunicación, sería una táctica muy eficaz para que la gente se mueva más. Dicho esto, uno de nuestros probadores más activos señaló que, a pesar de las aspiraciones deportivas del reloj, dispone de un número limitado de actividades en la aplicación de ejercicios, y no se puede utilizar para registrar ejercicios de natación porque no es sumergible.

Una de las características del reloj sobre la que todos los compañeros estuvieron de acuerdo fue su utilidad para las notificaciones. Es muy fácil habituarse a la comodidad de no tener que sacar el iPhone para ver una notificación y muchos participantes echaron de menos esta función cuando dejaron de disponer de ella. La posibilidad de responder a algunas de estas notificaciones dictando una respuesta o utilizando una selección de respuestas predefinidas también gozó de una acogida muy positiva entre nuestros participantes. Sin embargo, también se detectaron incoherencias: por ejemplo, es posible responder a un mensaje de iMessage pero no a uno de WhatsApp, lo que provocó la frustración de los participantes.

La mayor queja que tuvieron estuvo relacionada con las aplicaciones en general. El rendimiento fue un asunto crucial, pues algunas aplicaciones tardaban mucho en cargarse o directamente no se cargaban. Esta lentitud se vio agravada por las limitadas funciones de las aplicaciones una vez que por fin se cargaban. Instagram y Facebook fueron mencionados por nuestros compañeros, puesto que la aplicación de Instagram no tenía acceso a vídeos y Facebook carecía por completo de aplicación. Quizás no resulte sorprendente que las propias aplicaciones de Apple tuviesen unos resultados ligeramente mejores entre los probadores, que valoraron Maps especialmente como una herramienta muy útil.

Cartoon-watchAl utilizar la navegación de Maps en un iPhone, un iWatch vinculado muestra la ruta en la pantalla y también notifica al usuario que debe girar a izquierda o derecha a través de diferentes secuencias de vibración. Esta sencilla característica resultó ser muy útil para desplazarse por las ciudades grandes, especialmente porque acaba con la necesidad de tener el iPhone en la mano para seguir la ruta y evita que uno se convierta en blanco de ladrones oportunistas, además de que permite ir viendo por dónde se va.

La batería del iWatch fue un tema contradictorio en nuestro grupo de prueba. A algunos usuarios les pareció que la batería era más que suficiente, pues afirmaban que les quedaba un 60-70 % de carga al final del día. Otros, sin embargo, se habían visto obligados a cargarla todos los días, a veces más de una vez, y esto les había desilusionado. Está claro que, aunque el iWatch pudiera durar dos días seguidos, se trata de un dispositivo más que habrá que cargar por la noche para utilizarlo al día siguiente. Uno de los motivos que contribuyeron a que esto resultase más soportable para nuestros evaluadores fue la decisión de Apple de utilizar carga inductiva para el reloj: un método de carga inalámbrica que evita la necesidad de enchufar cables.

Sorprendentemente, Apple Pay y Siri solo fueron utilizados en el iWatch por algunos de nuestros participantes, aunque quienes lo hicieron los encontraron muy útiles. En particular, Apple Pay fue la característica más destacada para algunos. La comodidad de poder pagar las compras con solo mover la muñeca significa que ya no es necesario llevar la cartera o el monedero encima todo el tiempo. Siri para Apple Watch estuvo bien valorada por nuestros usuarios. Aunque al principio a algunos les extrañó el hecho de hablarle en voz alta a su iWatch, a otros les encantó poder sentirse como James Bond. Ya fuese configurando alarmas, enviando mensajes, cambiando la música, obteniendo indicaciones o comprobando el tiempo, todos nuestros probadores coincidieron en que, una vez activada, Siri se convertía en una cómoda herramienta.

En conclusión: ¿llevar el iWatch fue una experiencia trascendental para nuestros participantes?

La respuesta es que no, pero facilitó una serie de pequeñas comodidades que hicieron su vida un poco más fácil. Aunque nadie del grupo de prueba terminó creyendo que el iWatch se fuese a convertir en el mayor avance desde el iPhone, la mayoría llegó a echar de menos algunos de los elementos del iWatch una vez que habían dejado de llevarlo. Esto demuestra que el dispositivo y las tecnologías wearables en general tienen un largo camino por delante, pero ya son lo suficientemente útiles para hacerse un hueco como una categoría clave en el mercado de los dispositivos conectados.

De hecho, el futuro de la tecnología wearable puede llegar a ser muy interesante. A corto plazo podemos dar por seguro el inevitable iWatch 2, que sin duda mejorará en rendimiento, duración de la batería e impermeabilidad, además de los nuevos dispositivos Android Wear, los cuales, según se rumorea, procederán directamente de Google. A más largo plazo, Google seguirá a la cabeza de la innovación, probando cosas nuevas con la esperanza de dar con productos de éxito. El proyecto Jacquard, por ejemplo, consiste en una fibra capacitiva que permita que los tejidos sean sensibles al tacto y puedan interactuar con el resto de nuestros dispositivos. Aunque obviamente queda mucho por hacer antes de que este tipo de tecnología sea algo común y corriente, podemos vislumbrar un interesante futuro no muy lejano para nuestras vidas conectadas, y en Assurant estamos impacientes por ver los próximos dispositivos que protegeremos para sus clientes.